ARTROSIS

La artrosis es la patología articular más común en el mundo.

La artrosis se define como un grupo heterogéneo de condiciones que producen una serie de signos y síntomas articulares asociados a la degradación del cartílago articular, así como cambios en los márgenes del hueso subyacente.

Es una patología fuertemente ligada a la edad con un pico máximo entre los 50 y los 60 años, y con predilección por las rodillas, las caderas, las manos y pequeñas articulaciones de la columna, a pesar de que puede ocurrir en cualquier articulación y puede afectar a una (monoartrosis) o a varias articulaciones a la vez (poliartrosis).

Los principales factores etiológicos que condicionan la aparición de la artrosis son:

  • Inestabilidad articular
  • Traumatismos
  • Obesidad
  • Fármacos
  • Edad
  • Fisiología Articular

La articulación es susceptible de sufrir traumatismos, frente a los cuales posee mecanismos de defensa que le confieren estabilidad, resistencia a la carga y a la fricción.

Entre los factores que contribuyen a la estabilidad de la articulación se encuentra el líquido sinovial, debido a su efecto adhesivo entre las superficies articulares.

Por otra parte, el cartílago articular también posee propiedades viscoelásticas que le permiten actuar como elemento amortiguador de impactos. No obstante, debido a su escaso espesor, gran parte de la energía mecánica recibida es transmitida al hueso subyacente.

La articulación soluciona la resistencia a la fricción mediante la lubricación, producida en parte por una glicoproteína adherida a la superficie del cartílago, que también ayuda a la hidratación del mismo.

Por último, el ácido hialurónico se encarga de lubricar la propia membrana sinovial, logrando que el movimiento articular no provoque fricción entre los fragmentos óseos articulares.

ACIDO HIALURÓNICO

También conocido como hialuronato sódico o hyaluronan (en inglés), el ácido hialurónico constituye el eje central de varios agregados de proteoglicanos necesarios para la integridad funcional del cartílago y de otras matrices extracelulares. A demás, el ácido hialurónico es el máximo responsable de las propiedades viscoelásticas   del líquido sinovial y juega además un papel  clave en actividades biológicas tan diversas como la proliferación y la actividad celular. La utilización clínica del ácido hialurónico fue inicialmente sugerida debido a la disminución de su concentración y de la longitud de su cadena en el líquido sinovial de pacientes afectos de artrosis.